Collaborative Education on Cultural Heritage

"Mi mind opened", "we feel useful for society", "they are our things"

Nuestro primer contacto con la idea de patrimonio cultural suele producirse en la adolescencia, cuando en clase nos hablan de monumentos famosos, lejanos, exóticos y poseedores de cierto valor intrínseco que los hace ser merecedores de esa etiqueta, “patrimonio cultural”. Esto no suele suscitar demasiado interés, y desde luego no nos muestra el patrimonio como algo cercano o propio.

Hace unos años nos propusimos el reto de cambiar la forma en la que se enseña el patrimonio cultural en educación secundaria. Nuestros objetivos eran crear una mejor conciencia e interés por parte de los alumnos, apoyarnos en el entorno inmediato, involucrar a las comunidades locales, y que los alumnos participasen en los procesos de patrimonialización como agentes activos y descubriesen la noción de que el valor patrimonial es otorgado y no intrínseco.

Desde hace cuatro años trabajamos en un instituto de educación secundaria plurilingüe cerca de Santiago de Compostela (Galicia, España), en núcleo de unos 8000 habitantes, y en las materias de paisaje y sostenibilidad, geografía, e historia. Hemos involucrado a unos 500 alumnos de entre 12 y 15 años que han generado más de 21.000 registros de información.

Seguimos el siguiente proceso de trabajo. Cada curso, el profesor plantea una serie de actividades, diseñando qué objetivos desea alcanzar con los alumnos, y qué tipo de información deben obtener éstos para responder a ellas. A continuación, se les proporciona una breve introducción teórica utilizando CHARM (Cultural Heritage Abstract Reference Model, www.charminfo.org) como marco conceptual, y después se deja que los alumnos trabajen en grupos para identificar elementos de su entorno que les parezcan relevantes, y documentarlos elaborando textos, mapas, fotos, imágenes, sonidos o vídeos. A menudo han de entrevistar a familiares o vecinos, generando fuentes primarias de información; otras veces utilizan fuentes secundarias, las que aprenden a citar sin incurrir en plagio. Una vez completada la actividad, el profesor la evalúa y sugiere mejoras y correcciones, que los alumnos pueden aplicar. Finalmente, el profesor revisa los contenidos y los publica en un museo virtual online, pero sin alterarlos en absoluto.

Todo este proceso está soportado por una herramienta software específicamente construida: KaleidoScapes (www.kaleidoscapes.org). KaleidoScapes permite a los profesores diseñar actividades, evaluarlas, proporcionar comentarios a los alumnos, seleccionar contenidos para la publicación en el museo virtual, y organizar éste dinámicamente en secciones y temas. Los alumnos, por su parte, pueden introducir la información necesaria para completar las actividades, ver las calificaciones y comentarios del profesor, y aplicar sus recomendaciones. El público en general puede visitar el museo virtual y leer, escuchar y visualizar la información seleccionada, así como compartirla en redes sociales. Tras cuatro años de uso, el museo virtual ofrece 14 secciones, tales como “Landscapes of Ames”, que recorre diferentes paisajes de la zona para los que los alumnos han diseñado sendos itinerarios (que a final de curso se recorren en autobús); “Women in the Shadows”, una recreación de personajes históricos femeninos poco conocidos; “Percorrido histórico de orientación”, que combina enseñanzas de historia, patrimonio, geografía y educación física; “Medieval Ames”, que trata sobre los elementos medievales del entorno del centro; o “Pasando a remuda da nosa memoria histórica”, que utiliza técnicas de historia oral para descubrir la memoria histórica reciente de familiares y vecinos.

Hemos aprendido muchas cosas con este proyecto. En primer lugar, hemos constatado que basarnos en CHARM para la introducción teórica tiene un impacto enorme en la conceptualización del patrimonio por parte de los alumnos, mejorando sustancialmente su capacidad para identificar y describir elementos significativos. Además, el hecho de trabajar con el entorno inmediato fomenta la atención y mejora el aprendizaje. De hecho, los alumnos se convierten en agentes activos, otorgando valor patrimonial a las cosas; como dijo uno de ellos, “son nuestras cosas”.

También se da un fenómeno muy interesante. Aunque muchas actividades suceden sobre el entorno inmediato de los alumnos, también se trabaja con culturas y grupos desfavorecidos, locales o remotos. En este sentido, detectamos una baja estima por parte los alumnos hacia lo propio, lo cual supone, en cierta manera, una inversión de los fenómenos de chauvinismo y nacionalismo propios de otros estudios muy localistas. Para los alumnos, lo propio supone una alteridad poco apreciada y conocida, que no aparece en los libros ni corresponde a lo que habitualmente se usa como modelo de patrimonio cultural.

Por otro lado, hemos comprobado que los llamados “nativos digitales” suelen poseer escasas competencias en el uso de herramientas digitales, y necesitan de un aprendizaje costoso y tedioso. Sin embargo, una vez adquiridas estas competencias en el uso de KaleidoScapes, esta herramienta se convierte rápidamente en indispensable, tanto para profesores como para alumnos. Sin esta herramienta, sería imposible que un solo profesor llevase a cabo diez o quince actividades en un solo año con varios cientos de alumnos, por ejemplo. Hemos tenido suerte de trabajar en un entorno donde todos alumnos tienen fácil acceso a Internet, de modo que no existe una brecha digital. En todo caso, el centro ofrece ordenadores que a menudo son usados por los alumnos para sus actividades.

A modo de conclusión, podemos decir que hemos logrado un cambio radical en el aprendizaje sobre patrimonio cultural. En palabras de una alumna, “mi mente se abrió”. Los alumnos colaboran entre sí, entre diferentes clases e incluso entre diferentes materias; con la familia, con los vecinos, y con la comunidad educativa. El impacto social es claro; en palabras de otra alumna, “nos sentimos útiles para la sociedad”. Por otra parte, la utilización de CHARM como marco conceptual nos ha permitido recoger ideas para mejorar nuestra conceptualización del patrimonio cultural, algunas de las cuales ya han sido incorporadas a CHARM. También hemos encontrado que esta experiencia ha ayudado a los alumnos a desarrollar sus competencias digitales, y ha eliminado casi totalmente el uso de papel y pen drives en el aula, mejorando así su sostenibilidad.

Este proyecto no ha finalizado, y continuamos trabajando cada año. Te animamos a que visites el museo virtual de KaleidoScapes en www.kaleidoscapes.org/museum, y que nos envíes tus comentarios.