Ponencia, comunicación ou charla

Abandono y Reocupación. Una arqueología política del presente (Hontanillas, Guadalajara).

2019. Castelán

Resumo
La despoblación y el abandono se han caracterizado como fenómenos sustanciales de las sociedades contemporáneas. Nunca fue tanto y a tan gran escala. Su rastro ha servido como índice para mostrar la lógica del capital y sus consecuencias. En el caso del Estado español,acontecimientos como el Éxodo Rural de mediados del siglo XX han sido identificados por la arqueología a partir de las ruinas y la materialidad dejadas a su paso. Ruina sobre ruina parece la contraparte del cambio de modelo productivo llevado a cabo durante el franquismo. A día dehoy, y tras el colapso de la especulación inmobiliaria, nuevas formas aceleradas de abandono yruina empiezan a evidenciar los efectos materiales de esa desvalorización, al tiempo que permiten redefinir las anteriores. La materialidad sirve aquí de testigo. Sin embargo, a esta caracterización del despoblamiento y del abandono se debe sumar el análisis de sus efectos productivos: analizar el fenómeno de la despoblación no sólo como índice, sino también como factor. Es sólo entonces cuando se descubre la dimensión de la ruptura que implicó el desarrollismo iniciado en los 60. La destrucción del territorio ligada al capital se desvela como un elemento productor más, una destrucción creativa que permite producir nuevos procesos de valorización (Neoliberalismo), hace emerger la regulación de poblaciones (Biopolítica), y genera nuevos procesos de subjetivación (Individualismo). A las pérdidas del abandono: formas de vida,tejido y vínculo social, identidad y memoria, espacio y territorio; se les contraponen ahora, partea parte, y en una relación especular, las diferencias de la sociedad que ha resultado de esa desaparición y esa ruptura. Se suman los sobrevenidos: surge el neorruralismo, aparece la reocupación... La materialidad aquí no es sólo un testigo, sino que actúa como un elemento activo en la formación de esas diferencias.

La arqueología del pasado contemporáneo abre la posibilidad de problematizar este proceso más allá del dualismo rural/urbano. La materialidad permite medir los conceptos desde la fragmentariedad irreductible de las cosas, y no caer en abstracciones alejadas de la realidad histórica. La propuesta aquí es hacerlo a partir de los resultados del proyecto arqueológico desarrollado en uno de aquellos pueblos abandonados: Hontanillas (Guadalajara). Se recorrerán tres momentos: el abandono de 1970, su reocupación de 1983 a 1987 por un proyecto de rehabilitación para toxicómanos, y la reocupación de 2008 de la mano de un proyecto de colectivización, que a día de hoy ha terminado. La arqueología puede aportar razones a esa dificultad que ha supuesto el regreso al campo. Nada allí queda vacío, más bien, queda cubierto de ruinas, restos, que se intensifican y nos muestran sus propias determinaciones. Esos elementos de significación encontrados entre las ruinas posibilitan a la arqueología a diagnosticar el presente y hacen de ella una arqueología política.