Ponencia, comunicación ou charla

Los peligros de inferir categorías identitarias a partir del “documento” funerario en sociedades prehistóricas. El Megalitismo como caso de estudio

2018. Castelán

Resumo
Toda construcción identitaria, en cualquier momento y lugar, presenta una gran complejidad y variabilidad, dado que cada sociedad y/o individuo puede entender “su realidad” de una manera propia. De ahí, que resulte tan complicado constreñir un concepto como el de “identidad” en definiciones concretas y, más aún, cuando se aborda su estudio en las sociedades prehistóricas.

Existen ciertas manifestaciones arqueológicas, como es el “documento” funerario, que arrojan información sobre los mecanismos de pensamiento de los grupos humanos y, por tanto, también sobre sus formas de identidad. Todo ceremonial en torno a la muerte está pautado y normalizado, en él nada es azaroso puesto que lo que se pretende es plasmar de manera intencional una determinada imagen social e ideológica de la comunidad, del linaje o de los individuos que lo llevan a cabo. Cualquier cambio observado en este ámbito significa una alteración del mensaje a transmitir y, por tanto, de los parámetros identitarios que se pretenden proyectar.

En este sentido, la larga vida y el uso recurrente de los monumentos megalíticos hacen de estos lugares, espacios clave para el conocimiento de la construcción identitaria en la Prehistoria. La hipótesis más aceptada es la que plantea, desde un enfoque evolucionista, que el paso del enterramiento colectivo al individual es, a su vez, el reflejo de la transformación de un modelo identitario completamente colectivizador en otro de clara tendencia hacia la individualización, dentro de un proceso de creciente jerarquización social. Sin embargo, esta lectura interpretativa resulta demasiado rígida. Probablemente, estos grupos no encajarían con unos modelos identitarios tan constreñidos, sino que presentarían una gran variabilidad de formas de relación inter e intra-grupales en las que convergerían tendencias colectivizadoras e individualizadoras en un mismo tiempo y lugar.

En esta comunicación, pretendemos superar esa dicotomía entre enterramiento colectivo e individual, resultante de las propuestas evolucionistas que durante tanto tiempo han predominado, y plantear lecturas alternativas de los mismos “documentos” funerarios. El cambio de enfoque ha de comenzar desde la propia excavación arqueológica, en la que se han de implementar una metodología y unas herramientas capaces de registrar información no sólo acerca de la cuantificación del depósito funerario o del tipo de estructura que lo alberga, sino de otros aspectos como la organización del espacio sepulcral, su naturaleza integradora, agregadora o disgregadora, el tratamiento y pautas de distribución de los cuerpos y elementos de ajuar o las prácticas asociadas a cada evento funerario o al posterior estado del depósito, entre otros.

Estas lecturas alternativas proponen una realidad polisémica y diversa para las sociedades prehistóricas, en la que diferentes pautas de comportamiento y formas de pensamiento, así como diversas construcciones identitarias, habrían llegado a convivir dando lugar a situaciones contradictorias y paradójicas que, en muchos casos, han quedado patentes en el registro arqueológico.