Resumo
Lo sonoro dista mucho de lo cosificable. Al contrario que la percepción popular, un sonido es un proceso relacionado con una serie de variables de orden físico (espacial, arquitectónico, urbanístico, atmosférico, etc.), fisiológico y social en sus dimensiones cultural y psico-social. La atención antropológica y etnográfica a los fenómenos sonoros los divide en dos vertientes: la productiva y la perceptiva (formas de escucha). Partiendo de que la escucha, así como ocurre con el resto de sentidos, está influenciada por los procesos de enculturación y sociabilidad, entendemos que se hace necesario contemplar variables relacionadas con lo social y lo cultural a la hora de su descripción, documentación y análisis.Al contrario que la noción de “sonido”, la de “ruido” aparece sujeta a una polarización importante en lo relativo a su comprensión popular frente a la caracterización técnica, que sirve de base para su construcción legislativa. Una noción empleada en las diferentes escalas normativas que se interrelacionan para regular la “vida sonora” de las oblaciones urbanizadas. Normas que regulan los fenómenos sonoros de base social en negativo, es decir, a partir de evitar lo que puede molestar (el “ruido” en cuanto contaminación acústica) en lugar de hacerlo a partir de lo que puede sonar.Mediante esta comunicación se propone una invitación a la reflexión en torno a estas cuestiones a partir de la caracterización de cuatro experiencias de campo (Betanzos, Tarragona, A Coruña y Londres) en donde se repasarán los previos metodológicos, las técnicas etnográficas aplicadas a los fenómenos sonoros, los resultados en clave de fenomenología común, así como otros aspectos vinculados a la necesidad de incorporar variables de corte cultural y psico-social a los informes técnicos y cuerpos legislativos que describen, juzgan y regulan esta “vida sonora” de las ciudades del sur de Europa.
Palabras chave
Legislación sonora. Urbanismo. Contaminación acústica. Patrimonio sonoro. Conflicto. Ruido.