Resumo
En el mundo clásico y medieval, tanto mediterráneo como germánico, el paisaje se refería a las relaciones inmanentes entre gruposhumanos, sus territorios y las formas de estructurar estas relaciones. Con la ruptura que supone la modernidad y el pensamiento abstractorenacentista y científico, surge la dualidad del paisaje; por un lado como realidad, por otro como la representación que de esa misma realidadse hace un sujeto ajeno a ella. Pretendemos conectar esta genealogía del paisaje con la práctica arqueológica contemporánea, reclamandouna noción de paisaje relacional, que nos permita realizar intervenciones más allá de la arqueología, pero desde ella, es decir, intervencionesindisciplinadas. Reflexionamos sobre el trabajo del grupo de investigación en Arqueología Agraria en Asturias (España), un ámbito dominadocada vez más por la práctica disciplinar no reflexiva y una escasa preocupación por la percepción social de la arqueología y su potencialpolítico. En este contexto, reclamamos una arqueología social que se apropie del concepto de paisaje. Pero esto no implica abandonar lasprácticas arqueológicas disciplinares, ya que éstas, a su vez, están amenazadas por la liberalización de la academia y el ocaso de la arqueologíade contrato.
Palabras chave
Arqueología. Paisaje. Patrimonio. Arqueología agraria. Comunidad.