Resumo
Desde el 2008 Europa ha vivido una nueva ola de protestas, integradas ahora en nuevos movimientos políticos y sociales. La arqueología del conflicto ofrece una buena oportunidad para investigar la relación entre la materialidad y el malestar social. A pesar de ello, esto podría caer en esa misma lógica a la que han llegado los Mass-Media y el debate político “después de la protesta”: la consideración del conflicto como un evento excepcional y no como un efecto de problemas más profundos y generales. En este texto se propone la revisión del carácter del conflicto, con el propósito de reconocer el papel que podría alcanzar la materialidad y cómo la arqueología podría entrar en esa misma lógica reduccionista. La actual redefinición de la disciplina es a su vez una oportunidad para preguntarnos acerca de la posición que debe tomar la arqueología en estos debates.
Revista ou serie
Arkeogazte: Revista de Arqueología.