El pasado febrero de 2025 comenzó oficialmente el proyecto AlUla Pilgrimage Routes Phase 1 (PRP1), generosamente financiado por la Royal Commission for AlUla (RCU) y realizado por el INCIPIT-CSIC con colaboraciones de la EEA-CSIC, la empresa española Yamur Arqueología y Arqueología SL, la empresa saudí Virtual Archaeology y varios profesores de la King Saud University. El proyecto contempla un ambicioso plan de exploración, investigación y análisis de las rutas de peregrinaje a La Meca inmediatamente al sur de AlUla, una ciudad de la provincia de Medina, en el noroeste de Arabia Saudí. El área de interés del proyecto abarca cerca de 3000 km2 entre las carreteras 328 y 375 y hasta unos 70 km al sur de la ciudad. Este territorio contiene edificios y otros elementos patrimoniales de primer orden, como dos fuertes datados en el siglo XVIII, AlFaqir y Zumurrud, y la infraestructura de la vía férrea que se construyó a principios del siglo XX entre Damasco y Medina (el objetivo último hubiera sido La Meca, pero el inicio de la Primera Guerra Mundial hizo imposible completar todo el trayecto). El ferrocarril sufrió numerosos intentos de sabotaje durante su construcción y, sobre todo, durante la Primera Guerra Mundial, durante la Rebelión Árabe, algunos de ellos con la participación del famoso Lawrence de Arabia. Aunque dejó de usarse después de la gran guerra, su infraestructura permaneció en el desierto. En el área de interés del PRP1 se encuentran aún cuatro estaciones de tren, sin contar con la misma AlUla (en el barrio de AlManshiya): AlBada’i’, Mashhad, Sahlit Mutran y Zumurrud (este último a unos 4 km del fuerte del mismo nombre). También permanece la mayor parte del talud y puentes de la infraestructura ferroviaria, aunque los raíles y los travesaños hayan sido extraídos y reutilizados en las construcciones cercanas. Uno de los focos principales del PRP1 es el análisis y documentación detallada de estos edificios singulares y su entorno inmediato, para desvelar las historias que nos hablan de los lugares en que se construyeron, de la construcción misma y de las fases de uso y posteriores. Además, se están analizando documentos conservados en archivos en Estambul, El Cairo y Londres para traer a la vida elementos del pasado que no puedan encontrarse directamente en los mismos edificios.
Los fuertes y los restos de la infraestructura ferroviaria, atrayentes como son, suponen tan solo uno de los últimos capítulos de la historia de las rutas de peregrinaje que circulaban por esa región. Por AlUla circulaba la llamada ruta siria de peregrinación, entre Damasco y La Meca, que fue la primera en ser organizada. Sabemos que desde AlUla hacia el sur había al menos dos variantes de esta ruta, una más temprana, circulando por el lado oeste, más húmedo, y otra más reciente, organizada en torno al siglo XII, que circulaba por la zona este, y que luego sería la que tomarían de base los constructores del ferrocarril. Ambas rutas se basaban en los asentamientos y en las redes de contactos de los grupos nómadas de la península arábiga, de igual modo que lo habían hecho antes las rutas comerciales del incienso y las rutas de peregrinación a santuarios locales. Para conocer mejor las rutas de peregrinaje musulmán, el PRP1 está estudiando la historia profunda del paisaje alrededor de AlUla, para poder imbricar los monumentos, asentamientos y otros restos de todas las épocas en el proceso histórico que dio sentido a la peregrinación islámica en cada momento. Para ellos, tenemos en el campo hasta tres equipos de prospección usando diferentes escalas, y contamos con análisis geoarqueológicos y arqueoastronómicos para ayudarnos a entender cómo todos los elementos se cruzaban en estas rutas singulares. El personal del proyecto documenta, contextualiza y analiza materiales de distintas épocas con el objeto de comprender su imbricación en las rutas de peregrinación.
AlUla no se encuentra hoy en ninguna ruta de peregrinación mayoritaria, ya que el peregrinaje entra ahora sobre todo por los aeropuertos de Yedda, Medina y La Meca. Pero la memoria del peregrinaje y de las rutas aún existe, tanto en los recuerdos de los habitantes del AlUla como en el interés científico y patrimonial por la historia de las rutas. Uno de los equipos del PRP1 realiza entrevistas etnográficas para contribuir a integrar la memoria local con los resultados del proyecto, y para entender cómo se vive esa memoria del patrimonio hoy en día. Además, el PRP1 está comprometido con la formación de nuevas arqueólogas y antropólogas, y por eso incluye programas de capacitación entre sus actividades. Y para acabar, es importante resaltar que el PRP1 está estructurado de forma que sus resultados informen directamente un plan de conservación que sería ejecutado en otro proyecto diferente.
Todas las imágenes de esta pieza han sido tomadas por miembros del PRP1, con la excepción de la foto donde aparece personal del proyecto, de la RCU y tres arqueólogas saudíes que han completado el programa de capacitación del Proyecto (con diplomas). Dicha imagen es cortesía de la RCU