COMUNICADO de miembros del INCIPIT - CSIC sobre la situación en Palestina e Israel
Las personas abajo firmantes queremos expresar nuestro horror y dolor ante las masacres en Israel y Palestina, que han costado la vida a la ciudadanía inocente. Queremos transmitir toda nuestra compasión a las víctimas del ataque de Hamas del 7 de octubre de 2023. Este ataque es absolutamente injustificable, lo que no impide reconocer la larga historia de opresión y apartheid del estado de Israel a la población palestina. Injustificable y desproporcionada es también la respuesta de Israel en Cisjordania y Gaza. Como estado que ha firmado la Convención para la Prevención y la Sanción contra el Delito de Genocidio, dicha respuesta de Israel es completamente inaceptable bajo el derecho humanitario internacional. Condenamos enérgicamente los bombardeos indiscriminados contra la población, en particular en Gaza, que han costado muchas vidas, entre ellas la de numeros+s niñ+s, y el desplazamiento masivo de la inmensa mayoría de los habitantes; la destrucción masiva de viviendas e infraestructura, incluyendo hospitales, escuelas, lugares de culto (mezquitas e iglesias) y universidades; el bloqueo al acceso de ayuda humanitaria y de servicios esenciales como comida, agua, combustible, electricidad y medicamentos, que están provocando la hambruna y la enfermedad entre la población gazatí.Como especialistas en el estudio del patrimonio cultural, arqueológico y vivo, condenamos también su destrucción en Gaza. El patrimonio cohesiona la sociedad y representa sus valores humanitarios e históricos, facilitando el sentido de lugar, pertenencia e identidad de la población. El milenario patrimonio de la Franja de Gaza es el de un punto de encuentro estratégico entre civilizaciones y culturas, representado por edificios religiosos, edificios históricos, museos y yacimientos arqueológicos. Los ataques de Israel han destruido o amenazan todo ello (como ejemplos, véanse los bombardeos de la Iglesia de San Porfirio del siglo V o de la Gran Mezquita Omarí del siglo VII). El arrasamiento y desplazamiento de la población y la infraestructura civil también amenazan con la destrucción del patrimonio cultural vivo e intangible del pueblo palestino. Se trata de acciones inaceptables, ya que Israel debe hacer todo cuanto esté en su mano para proteger el patrimonio cultural de Gaza según el derecho internacional (Convención de La Haya de 1954 para la Protección de los Bienes Culturales en Caso de Conflicto Armado y sus dos protocolos; Convención del Patrimonio Mundial de 1972; Convención para la Salvaguarda del Patrimonio Cultural Inmaterial de 2003). Como ha recordado ICOMOS en su comunicado del 23 de diciembre de 2023, “los ataques contra sitios culturales y religiosos (que no son objetivos militares legítimos y no tienen una necesidad militar imperativa), así como contra otros bienes civiles, están prohibidos específicamente, bajo cualquier circunstancia, en el derecho internacional humanitario, y se consideran un crimen de guerra”. Como académic+s en Europa, también condenamos enérgicamente el apoyo de la Unión Europea y de los gobiernos europeos a las acciones de Israel que constituyen crímenes de guerra bajo el derecho internacional. Los gobiernos deben respetar las provisiones de la ley internacional para la protección de civiles y l+s polític+s deben entender que sus acciones, inacciones y palabras tienen consecuencias muy graves y que pueden desatar violencia contra las comunidades palestina, árabe, musulmana y de la ciudadanía que apoya a las anteriores, incluyendo a los disidentes en Israel y en otros países. Nos preocupan profundamente las medidas represivas de universidades e instituciones en Europa y más allá contra las personas que expresan su solidaridad con el pueblo palestino y se han visto canceladas, suspendidas, despedidas e incluso acosadas. Cualquier persona tiene que ser libre de disentir, y l+s académic+s tienen la obligación de fomentar el espíritu crítico de estudiantes y público. Las protestas pacíficas nunca deben ser reprimidas, ni en Europa ni en otros países. Oímos y atendemos la llamada de nuestros colegas en la Universidad de Birzeit para levantar nuestras voces contra la violencia genocida, la ocupación y la violación flagrante de los derechos humanos en Gaza y en Cisjordania. Oímos y atendemos su llamada a la comunidad académica para cumplir su misión de crítica hacia las estructuras de opresión, de aviso contra las consecuencias desestabilizadoras para toda la sociedad de la violencia y la ocupación y de enfrentarse al poder con la verdad. Reiterando nuestro horror ante la violencia desatada en los últimos meses en Gaza, en Cisjordania y en Israel, queremos enfatizar nuestra condena al Estado de Israel por sus acciones criminales, nuestra solidaridad con el pueblo palestino y con todos los que apoyan sus reivindicaciones de justicia y nuestra preocupación por la destrucción de la cultura, de la historia y del patrimonio de Gaza.
