XSCAPE: avances y desafíos

El proyecto emprende una nueva fase en su exploración de las interacciones entre cultura material y cognición humana.

El entorno material afecta a nuestras vidas, a nuestras capacidades de acción, a la forma de movernos y a cómo nos relacionamos con otras personas. Entender esto con profundidad histórica es clave para entendernos como humanos y comprender nuestra relación con el mundo. Este conocimiento es crítico en el momento de nuestra historia que atravesamos actualmente. Una humanidad de casi diez mil millones de personas en un contexto de cambio climático y global, de incremento de las desigualdades sociales y de acceso a los recursos, está dando lugar a la plena artificialización del mundo y construyendo, al mismo tiempo, un mundo virtual de pantallas, imágenes y estímulos electrónicos. El proyecto XSCAPE no sólo explica el pasado y nuestro presente. Es una oportunidad para comprender mejor y poder modificar con criterio humano el mundo hacia el que vamos y que dejaremos a las generaciones que nos sucedan.

Felipe Criado-Boado y Luis M. Martínez, IPs del proyecto XSCAPE por parte del CSIC

¿Es posible demostrar que los objetos que nos rodean condicionan nuestra formar de pensar y de comportarnos? ¿Podremos ampliar nuestro entendimiento de las sociedades humanas si mejoramos nuestra comprensión de los procesos mentales relacionados con el uso de dispositivos artificiales? Desde sus inicios en el año 2021 , el proyecto internacional XSCAPE-Material Minds pretende dar respuesta a estas preguntas a través de una innovadora investigación experimental desarrollada desde tres ubicaciones geográficas diferentes. En España, los estudios tienen lugar en el INCIPIT-CSIC.

Para comprobar cómo la cultura material de las sociedades humanas (herramientas, recipientes, vestimentas, utensilios, construcciones, paisajes, etc) modifica activamente los patrones cognitivos, se conformó un

equipo internacional de especialistas de disciplinas muy diversas (neurociencia, ciencia cognitiva, arqueología, la antropología, filosofía, etc) que trabajan coordinadamente desde el INCIPIT y el IN del CSIC, la Universidad de Sussex y la Universidad de Kiel. Con una duración de 6 años, el proyecto está financiado por el European Research Council, principal organismo europeo de financiación de la investigación de excelencia, a través de sus Synergy Grants. Cuenta además con la financiación complementaria del programa Oportunius de la Xunta de Galiza.



FASE INICIAL

En sus primeros estadios, los investigadores principales diseñaron la metodología experimental del proyecto, fundamentada en el análisis de datos cuantitativos sobre los mecanismos humanos de percepción de su cultura material. Estos datos se obtienen con tecnologías de seguimiento de los movimientos visuales y corporales, hasta ahora fundamentalmente aplicadas en estudios de psicología y neurociencia: gafas para el seguimiento de los movimientos oculares, dispositivos de monitorización del movimiento corporal, electroencefalografía, realidad virtual, etc. Posteriormente, la información es sometida a un análisis emprendido con perspectiva histórica y diversidad social y comparativa.

Para llevar a cabo estas mediciones, en 2023 se estableció en el INCIPIT una infraestructura permanente diseñada y equipada expresamente para el estudio de la percepción y el comportamiento humano frente a la cultura material. Bajo la denominación de “Material Minds Lab”, el laboratorio del proyecto ha pasado a ser una de las Infraestructuras Científico-Técnicas singulares con las que cuenta el INCIPIT. Allí los sujetos experimentales exploran con el cuerpo y la mirada una serie imágenes y objetos de diferentes cronologías, entornos geográficos y contextos sociohistóricos. A través de las diferentes técnicas empleadas, las investigadoras pueden extraer información estandarizada sobre el procesamiento cognitivo de las imágenes de índole patrimonial. En concreto, se estudia cómo se explora cada imagen, el qué lugar y cuánto tiempo se detienen los ojos en cada pieza, etc. Los resultados de estas pruebas permiten determinar si los patrones de atención varían en función de la forma del material observado y/o del contexto cultural, social o temporal de una población determinada.

Además, y con el objetivo de evitar hipótesis y modelos ajenos a la inmensa pluralidad de formas de experimentar el mundo, se han implementado también programas de trabajo experimental en condiciones ecológicas y contextos extraeuropeos, incluyendo sociedades ancestrales en diferentes zonas de América, África y Asia.

Todo este proceso se ha desarrollado en paralelo a la elaboración de protocolos éticos y procedimientos de actuación que adaptan la metodología del proyecto a los diferentes contextos, evitando así cualquier forma de imposición, daño o reproducción de lógicas asimétricas en el proceso de investigación.



AVANCES Y DESAFÍOS

Tras este primer estadio centrado en el desarrollo metodológico, la conformación del equipo científico y la instalación de la infraestructura técnica; se ha iniciado una fase de consolidación orientada a la obtención de un volumen de datos significativo y diverso que evite los sesgos de selección en el proceso de análisis.

La voluntad de adquirir un conocimiento holístico de la cognición humana y de su relación con factores ambientales y socioculturales impone la necesidad de conformar una agrupación amplia y diversa de sujetos experimentales: jóvenes, adultos, personas escolarizadas y no escolarizadas, habitantes de diferentes culturas y que viven en ciudades, montañas o selvas, etc. Para ello, se ha avanzado en la creación de una red de entidades colaboradoras (administraciones del entorno rural, asociaciones y centros sociocomunitarios, bibliotecas, etc). El objetivo es que estas instituciones funcionen como mediadoras entre el proyecto y la sociedad para generar interés y confianza en la investigación experimental, facilitando así la participación de diferentes colectivos, especialmente de aquellos más alejados del ámbito académico.

Puesto que la investigación experimental implica necesariamente la participación de seres humanos, y en consonancia con el compromiso ético del proyecto, se han implementado acciones compensatorias cuyo objetivo es reconocer el tiempo invertido y restituir los gastos que pueden generarse como consecuencia de la participación de las personas voluntarias (transporte, manutención, etc). Este procedimiento, que garantiza un proceso compensatorio planificado, ético, transparente y adaptable al contexto específico de cada participante o comunidad involucrada, sitúa al proyecto XSCAPE y al INCIPIT en línea con las acciones de otros centros de investigación de referencia a nivel internacional, que recomiendan y tienen implementadas este tipo de medidas.

Por otro lado, se han emprendido también importantes esfuerzos de difusión y divulgación de los planteamientos y resultados preliminares del proyecto. Entre ellos se encuentra el lanzamiento de su página web, destinada a acercar la investigación al público general y funcionar como repositorio de los resultados, actividades e iniciativas públicas del proyecto.

De especial relevancia resulta además el trabajo de implementación de herramientas de gestión propias como el sistema de información (XIS), diseñado de forma modular, flexible y escalable; o el software para la administración de la agrupación de sujetos experimentales (PAMS), programado expresamente para atender las particularidades y necesidades del proyecto.

Por último, se han materializado colaboraciones científicas de enorme valor, como la desarrollada el pasado mes de marzo en el Museo Arqueológico Nacional. El ejercicio de observación desarrollado con las tecnologías de seguimiento sobre la colección de cerámica griega y suritálica del Museo, permitió a las investigadoras estudiar las reacciones cognitivas a las que da lugar la percepción de su singular morfología. Además, también pudieron observarse aspectos de interés museológico como es la diferencia entre observar la imagen digital de un objeto o la contemplación directa de la pieza.

XSCAPE continuará desarrollando sus estudios en el INCIPIT hasta el final del proyecto, previsto para mediados de 2027. En línea con los resultados preliminares de la investigación, se espera que la fase final del estudio experimental ayude a determinar, por ejemplo, cómo se configura un estilo y se correlaciona con la sociedad de la que surge, qué determina su permanencia y evolución y cómo, finalmente, desaparece para ser reemplazado por uno nuevo. También se pretende avanzar en el entendimiento de los modelos y representaciones culturales que, a pesar haber sido creados individualmente, influyen en desarrollos sociales específicos. En definitiva, el proyecto XSCAPE espera contribuir a la comprensión de nuestro pasado para ayudarnos a mejorar nuestro presente.